
Hoy tendría que dar una conferencia sobre “Estrategia 2.0″ en Mundo Bloggers de Bariloche.
Contento de la vida, y para llegar tranquilo, ayer a las 9.15 tomé el vuelo de LAN rumbo a la ciudad de los chocolates. En ese momento no podía saber lo que finalmente terminó pasando. Va que, a bordo de tremendo pájaro de acero, todo enturbinado y relleno de azafatas, llegamos, 2 horas mas tarde, a sobrevolar la cordillera. En eso, cuando ya estuvimos encima de los picos nevados, el Comandante soltó un “por unos minutos no podremos aterrizar”. Explicó luego que la desición era producto de una cerradísima, blanquísima y muy bonita neblina (que yo fotografié -desde arriba, obviamente- para todos ustedes).
El bólido esperó girando en círculos durante 40 minutos. Ya nos creíamos una mezcla de Supermanes con “cóndor cordillerano” cuando, nuevamente, la voz del Comandante apareció diciendo “la neblina no solo no se va, sino que esta mas espesa que hace un rato”, para rematarla luego con un “volvemos a Buenos Aires”. Cuac, y doble Cuac!
Listo, eso, cinco horas después de haber despegado estaba yo de nuevo en el aeroparque de BsAs, entre una cola de gente que puteaba, gritaba, pedía sus valijas, reprogramaba vuelos y, por las dudas, seguía puteando otro poco. Me las tomé, silvando bajito, yo solo llevaba equipaje de mano.
En este momento, mientras desayuno, son las 7.20 am y veo que está previsto mas neblina para hoy. Cosas del clima. Es un hecho que no voy apoder ir a Bariloche. Pero si no voy a estar presente físicamente al menos quiero dejar posteado un saludo blogueril, como corresponde.
Ahí va: un fuerte abrazo para todos los blogueros patagónicos reunidos en el MundoBloguers y para los organizadores del evento, les deseo una excelente jornada y prometo, si me invitan el año que viene, que la segunda será la vencida (voy a ir en auto ;-).