
Comparto un texto que escribí para la edición julio2011 de la tradicional revista argentina “Caras y Caretas”. Ciberpolítica:
En los años 60 nacieron las primeras computadoras. En los 70 y 80 crecieron en su capacidad de procesar información al tiempo que reducían su tamaño físico y precio. Entonces se popularizaron con el nombre de PC (Personal Computer). En esos mismos años aparecía y se hacía popular el sistema operativo Windows, que simplificó el manejo de las mismas de modo contundente.
En los 90 un grupo de físicos encabezado por Tim Berners-Lee inventaron el primer cliente web llamado WorldWideWeb (WWW). Para decirlo simple: inventaron Internet y, entre otras cosas, el navegador que abrimos cada día en nuestros hogares para surfear la red. Al finalizar esa década el planeta contaba con 200 millones de usuarios de Internet.
En lo que va de este siglo Internet se ha trasformado en un espacio colaborativo donde los sitios más importantes son verdaderas plataformas para compartir información y los usuarios no solo se conforman con consumir contenidos sino que también los producen. Así se hicieron populares palabras que hasta hace pocos años eran inexistentes en el vocabulario cotidiano como YouTube, Google, Facebook o Twitter.
Hoy la red ha superado los 2000 millones de usuarios. En Argentina la penetración virtual llega a más de la mitad de la población y usuarios de Facebook se estiman entre 6 y 10 millones. Entre esos argentinos conectados que dialogan y comparten información se forman parejas, grupos de estudio, se organizan viajes, fiestas y, obviamente, se hace también política.
Internet ya es crucial para las campañas políticas y los políticos lo saben. Las mejores consultoras de marketing político han adaptado sus estructuras a la nueva realidad y no son pocas las que destinan generosos presupuestos para ofrecer a sus clientes las propuestas más atractivas.
Sin embargo, lo más rico para observar de esta “ciberpolítica” está en la propia militancia. El caso que tiene mayor presencia coordinada en nuestro país es el del peronismo. Miles de cibermilitantes organizados en diferentes “agrupaciones virtuales” como PJ Digital, Generación K o Militancia Kreativa, han colaborado para que sus referentes sean los que mejor brillen en el ciberespacio.
Cristina Fernández de Kirchner es la política con mayor nivel de adeptos, seguida por Aníbal Fernández. La sumatoria de ambos asciende a cerca de 600.000 seguidores en Twitter y millones en Facebook. Sus adeptos forman grupos, se reúnen, capacitan y hasta han creado cibercampañas multitudinarias de apoyo en varias ocasiones.Nos toca vivir en medio de un mundo que no termina de morir y otro que no termina de nacer. El mundo de las comunicaciones está cambiando definitiva y significativamente. Estamos pasando de un sistema de comunicación analógico a otro que es digital.
Entonces, ávido lector de Caras y Caretas, piense todo lo anterior sin olvidar que “no existe política sin comunicación” y pregúntese: ¿de dónde tomó la información el speaker que leía hoy en la radio?.Internet ya está directa o indirectamente en todos lados. Saque sus conclusiones. Si algo no le queda claro o alguna palabra no entiende, entonces consulte a su hijo, al de 14 años, se lo va a explicar con naturalidad.
Bienvenidos al mundo de la web 2.0, un mundo digital, hiperconectado, convergente, colaborativo y bañado de ubicuidad. Es lo que hay…
* Director de la Escuela Nacional de Gobierno
Jefatura de Gabinete de Ministros
Presidencia de la Nación


