
Como pueden ver en la foto de arriba, el evento estaba lleno de negros sudados, encapuchados, ordas de gente arrastrada en colectivos, esclavos del sistema, brutos sin cerebro, todos obligados, 100pesos y unos choris, sucios, borrachos, armados con palos, inducidos, los argentinos llegaron a Plaza de Mayo para decir NUNCA MAS… eran miles los grasas. La mayoría gente de clase media embrutecida por los gobiernos populistas de Kirchner y Cristina. Había ricachones también, me di cuenta por las pilchas, pero esos serían infiltrados, supongo. Ah, pobres había también, estaban los negritos peronistas que llegaron a cambio de la asignación universal y alguna promesa de cooperativas sociales y giladas de esas. De todas las edades había pero principalmente: jóvenes!!!
No, no pude ver a Mirtha entre la gente, tampoco a Macri ni a Cobos, no. En cambio estaban allí los jóvenes universitarios, los jóvenes trabajadores, miles, irrespetuosos, de los que no valoran el conocimiento de gente sabia como Marianito Grondona o de profetas de la paz como “La Anaranjada” pero en cambio corean nombres de subversivos como “Estela” o “Hebe” y sacuden frases como “Noble, Magneto, devuelvan a los nietos”. Son, por lo que se podía olfatear, claramente pibes sin futuro que se cagan en las tapas de Clarín y en el sistema en general, que repiten como loros “Nunca Mas!!!”. Un horror. Con esta generación de cerebros quemados -nuevos descamisados- nuestro país va mal, desafían a la autoridad, presionan a los políticos, no se encuadran, no se enteran de la crisis mundial, sueñan con una Latinoamérica grande y sin sometimientos… ilusos jóvenes…
Algunas remeras hablaban solas, entonces me dediqué a sacarles fotos con el celu para compartirlas acá en el blog:

¿Escucharon el discurso de Cristina en la ESMA? (video del discurso completo). Vamos, nada está perdido, esas 30.000 almas siguen latiendo en nuestros corazones. Tenemos un mismo proyecto, un sueño común: queremos y necesitamos una Argentina que construya sobre su memoria, que castigue a los asesinos, que premie a los buenos hombres y que proponga un futuro de dignidad para los que vienen. Vamos, sigamos adelante, nada esta perdido, no nos vencieron…
De yapa, música del altiplano que los hermanos bolivianos nos regalaron hoy en Plaza de Mayo:


