Un primero de julio Argentina lloró…
Lo mejor que leí hoy: “Un primero de julio Argentina lloró…”
Un primero de julio, la argentina lloró. Lloró por segunda vez. Hasta hoy, este país, jamás lloró igual, y pucha! si pasaron cosas como para llorar. Uno guarda a lo larga de la vida como fotogramas, como una sucesión de diapositivas, la mía de ese pri8mero de julio de 1974, es la de un hombre mayor, Don Américo, consternado y abatido. Para Américo, se iba el más grande. Unos días antes, cuando a Juan lo subían a un barco en el que remontó el Paraná, Américo -el abuelo- le decía a su nieto, con mucho dolor “lo están matando al General”.
Que sabía ese pibe de diez años de las afecciones pulmonares de Juan -entre otras cosas- para entender los dichos de su abuelo.Con el paso del tiempo, Américo se fue a reencontrar con Juan al cielo.
Hoy, a 34 años de la partida de Juan y unos tantos menos de Américo -un anónimo soldado de Perón-, sigo recordando un mensaje de mi abuelo: “Jamás, pero jamás, te avergüences por decir que tu abuelo es peronista”
Abuelo, no sólo no me avergüenzo, sino que es uno de mis mayores orgullos: Que tú lo hayas sido y que me lo hayas transmitido.¡Viva Perón, Carajo!






El Ministro De Vido, con su particular estilo, ha señalado hace unos días que 








